domingo, 13 de agosto de 2017

ELECCIONES REGIONALES

12 Agosto, 2017  
Opinión Stalin González (Últimas Noticias)

Esta semana, la Mesa de la Unidad Democrática (MUD) anunció la estrategia de lucha que seguimos manteniendo frente a esta forma de gobierno dictatorial y antidemocrático. Y la mejor decisión que se ha podido conseguir es mantener nuestra lucha democrática, con la mejor arma que tenemos: el voto.

La estrategia se plantea en esta oportunidad en cuatro ámbitos: las protestas de calle, presión institucional desde la Asamblea Nacional, apoyo internacional con la solidaridad de los países del continente que evidencian cada día las prácticas dictatoriales de este régimen, y también mediante la participación electoral a través del voto universal, directo y secreto.

En ningún momento nos hemos planteado cada una de estas acciones de manera individual, de hecho, cada una de ellas por sí sola parece insuficiente para tratar de lograr el cambio que todos queremos. Por el contrario, la suma de todas las acciones nos acerca más al objetivo fundamental, que es la restitución de la democracia y el cambio de modelo socioeconómico.

La lucha es dispareja porque el régimen se empeña en desconocer a la voluntad democrática del pueblo y hoy vemos a alcaldes opositores, a todo lo largo del país, siendo perseguidos por auténticos malandros que violan cualquier proceso judicial y que secuestran la decisión de la gente de elegir a sus autoridades.

Pero, ante el secuestro y el arrebato de las armas y de la fuerza bruta, nosotros tenemos la razón del voto, de la participación de la ciudadanía que se manifiesta todos los días por un cambio, del apoyo y solidaridad internacional que condena los atropellos, el uso excesivo de la fuerza, las violaciones de los derechos humanos de los venezolanos y, por último, la defensa de los espacios de participación electoral y política.

La lucha de las regionales no solo corresponde a la Asamblea Nacional, ni a la dirigencia política del país, nos pertenece a todos, y es con nuestro esfuerzo que debemos exigir el respeto a las máximas condiciones de imparcialidad, respeto al voto y el resguardo de los resultados, porque tenemos la certeza de que somos la mayoría y que en cada oportunidad que tengamos, le demostraremos a esta dictadura el talante democrático, pacífico, y el deseo firme del pueblo venezolano de construir nuevamente la democracia.

@Stalin_Gonzalez

SEGUIR CREYENDO

5 agosto, 2017
Opinión Stalin González (últimas Noticias)

La unidad de todos los venezolanos se ha planteado la necesidad del cambio político, ya que este es un modelo fracasado que nos ha hundido en la peor crisis de nuestra historia democrática. Ahora, ese cambio político debe ser logrado a través del instrumento más poderoso y formidable que tiene el pueblo, que no es otro que el poder del voto directo, secreto y universal en elecciones libres.

Todo este escándalo del fraude constituyente, donde hasta la empresa Smartmatic señala la trampa realizada por el Gobierno, solo demuestra que este es un gobierno podrido, con fraudes y trampas donde quiera que uno investigue.

Pero recordemos que el fraude solo lo hicieron porque jugaron solos. Recordemos que con ese mismo CNE que intenta mentirle a los venezolanos hemos logrado la victoria de los alcaldes y gobernadores que hoy son perseguidos judicialmente por el Gobierno. Y a este mismo grupo de rectoras les tocó reconocer y promulgar la victoria aplastante de 112 diputados el 6 de diciembre de 2015, logrando dos tercios de la Asamblea Nacional.

Las movilizaciones durante estos 120 días y el evento del pasado 16 de julio, con el apoyo de más de 7 millones de venezolanos, demuestran que el pueblo lo que quiere es cambio, pero también demuestra que nuestro pueblo lo quiere de forma pacífica y democrática. Nuestro reto es organizarnos para enfrentar y desmontar la trampa y renovar las autoridades del CNE.

Hemos avanzado mucho en estos días de lucha y de protesta, y el Gobierno solo quiere arrebatarnos los logros con anuncios y persecuciones.

Hoy la realidad es que cada día el pueblo está más unido en la lucha por el cambio, que la comunidad internacional desconoce los atropellos que quiere intentar este desgobierno, que la sociedad está suficientemente clara del cambio que se quiere lograr.

Unidos podemos concretar la lucha que hemos sostenido, no solo desde hace 130 días, sino desde hace ya años, que no se trata solo de la sustitución de Maduro, sino que se trata de la recuperación de la democracia y de las instituciones del Estado venezolano como república de ciudadanos. Y la forma de hacerlo es manteniendo nuestras exigencias en la calle bajo la protesta activa de todos, defendiendo y ganando los espacios, celebrando las elecciones vencidas, las que corresponden y las necesarias, para lograr el cambio político que el país requiere.

@Stalin_Gonzalez

lunes, 31 de julio de 2017

Constituyente y Represión

La Venezuela que estamos viendo ahora es una nueva Venezuela. Decidida y firme en su convicción de cambio. Para la fecha, llevamos más de 120 días de protestas. Nos hemos enfrentado a la represión y la violencia indiscriminada, no solo de los cuerpos de seguridad del país, sino también a los grupos irregulares y armados progobierno.

En este tiempo nos medimos en una consulta popular con la que demostramos que más de 7,5 millones de venezolanos, dentro y fuera del país, rechazamos el fraude a la Constitución. Han sido días largos, difíciles y en ocasiones duros. En los que hemos perdido a más de 100 venezolanos quienes luchaban por un país mejor y exigían respeto a sus derechos y respuestas a sus quejas.

Que no se nos olvide que nuestra lucha sigue siendo por elecciones libres, libertad para los presos políticos, la creación de un canal humanitario que resuelva la crisis de alimentos y medicinas que nos aqueja; además, del respeto a la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, sus instituciones, organismos y todo el hilo que ella administra.

Pero es tanto su descaro que aun luego de tanto esfuerzo, de una resistencia heroica por parte de todos los ciudadanos, sobre todo de aquellas personas de las zonas más afectadas por la crisis, Nicolás Maduro y su combo no tienen otra respuesta que imponer por la fuerza lo que nunca podrán hacer por los votos.

Cada día vemos con más preocupación que la única herramienta que le queda a este mal gobierno es la fuerza bruta. Buscan sembrar la desesperanza en nuestros corazones para quebrarnos y hacer que dejemos de luchar; pero que nunca se nos olvide que el enemigo es quien nos oprime, juega con nuestras necesidades y se burla de nuestra voluntad.

A esta cúpula no le interesa el bienestar del país, solo defiende los privilegios de muy pocas personas que compran dólares “para preferidos”, mientras que nos quieren vender una supuesta revolución empaquetada en una caja de miseria. Hablan de “diálogo” como si se tratara de una obligación. Un verdadero demócrata se sentaría a escuchar la voz del pueblo y permitir que las instituciones trabajen para darle soluciones a la comunidad. Están tan alejados de la realidad. Están tan ciegos y sordos de poder, que no ven ni escuchan lo que nuestro pueblo pide a gritos.

Nuestra lucha es por devolverle a la gente la posibilidad de elegir, de tener un mejor futuro. Porque podamos tener un gobierno de unidad, que luche por el bienestar de la gente y no solo de su núcleo familiar, y así, entre todos, construir un mejor país, una verdadera Venezuela del siglo XXI. ¡Nuestro compromiso es con Venezuela, su libertad y su futuro!

@Stalin_Gonzalez

sábado, 22 de julio de 2017

EL GOBIERNO DE TODOS

Hoy el mejor valor de toda la sociedad, los partidos políticos, los gremios, los estudiantes y los vecinos, es el compromiso. Gracias al trabajo conjunto hemos podido avanzar hasta un punto en el cual el Gobierno no puede seguir dando la espalda a las exigencias de todos.

Venezuela es un país que dejó de resistir y ahora busca cambiar. Mucho es lo que hemos avanzado hasta hoy para el rescate de la democracia y la libertad. Somos un pueblo que ha reclamado de forma constante, por más de 100 días, la reivindicación de nuestro espíritu republicano, y ha logrado que su voz se escuche en el exterior, e incluso en el corazón de los venezolanos que confiaban en este gobierno.

Somos una sociedad que movilizó a 7,5 millones de personas en Venezuela y en el mundo para manifestar sin vacilaciones su determinación en cambiar el rumbo del país. Esta lucha no ha sido fácil. Ha costado mucho sacrificio, mucho tiempo invertido y, sobre todo, la terrible pérdida de hijos, hermanos; de nuestra familia. Sin embargo, este conflicto nos ha permitido entender que es posible alcanzar nuestro propósito en la unión como venezolanos, que no es otro que rescatar a Venezuela de las manos de aquellos que por afán de poder y dinero la han empobrecido, destruido y despreciado.

Desde la Mesa de la Unidad Democrática actuamos bajo los principios de la democracia y la libertad en constante respeto a la Constitución Nacional. Bajo estas premisas hemos construido, con un enorme esfuerzo y con el consenso de todos los factores que se unen en contra de este régimen, un compromiso de gobernabilidad.

El país debe reconstruirse desde la destrucción que ha causado este mal gobierno, y para eso hemos fijado metas de corto, mediano y largo plazo. En un principio, la crisis humanitaria amerita la atención inmediata para la salud y la alimentación de la población. En segundo lugar, se deben orientar las políticas económicas y sociales para que generen un modelo de desarrollo económico y social que garantice la participación y bienestar de todos. Y, en tercer lugar, de manera simultánea debemos crear las bases institucionales que nos permitan a todos los venezolanos ingresar a la sociedad global del siglo XXI.

Con certeza decimos y sostenemos que tenemos más futuro que pasado, y para lograrlo el compromiso que hemos demostrado hasta hoy da un paso más, esta vez el más determinante de todos. En esta nueva fase de nuestra lucha los necesitamos a todos juntos para que construyamos un gobierno de todos para la reconstrucción nacional. ¡Venezuela se levanta y avanza!

@stalin_gonzalez

sábado, 15 de julio de 2017

VAMOS POR EL "SI"

El día de mañana toda la ciudadanía sale a la calle a decirle “si” tres veces a los valores que nos representan como sociedad: sí a la democracia, sí a la libertad, sí al respeto a la Constitución y las leyes, todo ello de cara a alcanzar un mejor futuro.

La crisis en la que nos ha hundido este gobierno es la peor de la historia republicana en Venezuela. No hay registro ni precedente alguno del alto nivel de inflación que superen los porcentajes actuales. En materia de pobreza, escasez y falta de producción de alimentos y medicinas hemos roto con toda proyección. Este gobierno continuado desde 1998 ha hecho posible lo que era imposible: derrochar el ingreso que tuvo la nación por la mayor bonanza petrolera en el siglo XXI.

El crecimiento económico sirvió solo para enriquecer a una élite política con privilegios en cargo del bienestar de todos los ciudadanos, incluso el mismo que en algún momento los llevó al poder. La sociedad democrática ha agotado todas las vías en los últimos dos años para lograr acuerdos mínimos de coexistencia política, luego del resultado electoral de las últimas elecciones parlamentarias que dio una mayoría calificada a los demócratas de la alternativa al oficialismo.

Se han pretendido perpetuar en el poder con una alianza institucional que frena la alternabilidad como principio fundamental del Estado plural, soberano y republicano. Han desconocido la elección de los parlamentarios de Amazonas, luego han desconocido los actos legislativos, negaron la participación y el llamado a un referéndum desde el TSJ, el CNE y ahora han desconocido la autonomía del Ministerio Público y las actuaciones de la fiscal Ortega Díaz.

La consulta popular establecida por el constituyente de 1999 es la herramienta que tenemos para enfrentar a esta cúpula corrupta con el apoyo institucional de la Asamblea Nacional. El acto le devuelve al pueblo la capacidad de expresarse libremente, frente a un gobierno que le ha cerrado las formas de participación.

Con el “sí” rechazaremos el fraude que pretenden realizar para petrificarse en el poder. Con el “sí” recuperaremos la independencia de la institucionalidad democrática. Con el “sí” hacemos público el deseo por un gobierno de unidad nacional.


El gobierno nunca pudo obtener la data de votantes de  las primarias de 2012 para escoger al candidato de la Unidad, menos ahora para esta convocatoria de los demócratas fortalecidos.

@stalin_gonzalez

miércoles, 21 de junio de 2017

PAIS EN RIESGO


Desde la Asamblea Nacional, desde nuestras comunidades, desde nuestros trabajos, desde las universidades, desde cada uno de los espacios hay que prender todas las alarmas y denunciar a todo el mundo el atropello que Nicolás Maduro quiere realizar al imponer por la fuerza un proceso constituyente totalmente fraudulento.



El riesgo es de tal magnitud que significaría perder los principales conceptos que nos identifican como venezolanos. La pérdida de los principios de república, federación y democracia es el trasfondo de esa maniobra que intentan meter de contrabando para arrebatarnos nuestras condiciones de ciudadanía y libertad.



La república es la mayor herencia de todo el proceso de independencia, ya que nos define como ciudadanos, todos iguales ante la ley, en contraposición a la relación de monarquía y súbditos establecidos en el período de la colonia española. La Constitución de 1830 establece la primera República de Venezuela como unidad de ciudadanos que se permiten dar su propio gobierno y organización.



Más adelante, las distintas constituciones han ido avanzando en los derechos civiles y sociales aboliendo la esclavitud, organizando el territorio y conquistando el voto universal, directo y secreto, con participación de todas las personas sin condiciones de formación, raza o credo, así como la participación de la mujer. La Constitución de 1947 reivindica a la democracia como el principal avance a la modernidad venezolana.



Este fraude constituyente pretende borrar, de un solo plumazo, esos valores propios del venezolano al quitar la igualdad ante la ley de todos los ciudadanos y quitar la elección universal, con el principio de “cada persona un voto”, para tratar de imponer desde una muy pequeña minoría una forma de gobierno autocrática a la gran mayoría, lo cual hiere mortalmente la gobernabilidad, la república y la democracia.



Nuestro llamado es a defender nuestra Constitución como única herramienta para mantener las conquistas logradas a lo largo de nuestra historia. El pasado nos obliga y nuestro futuro nos lo exige.

CON OJOS VIGILANTES


En estos últimos días hemos tenido la oportunidad de observar que poco a poco, cada día, se alzan más voces de protesta en contra del mamotreto de Asamblea Nacional Constituyente que desde este gobierno autoritario se quiere montar por iniciativa del proponente para quitarle cada vez más derechos a los venezolanos.



Se escuchan voces disidentes, entre ellas las de quienes alguna vez creyeron que este gobierno adoptaría un rumbo democrático. Personas que ocuparon cargos públicos desde que comenzó la era política 1998-2017, y a casi 20 años coinciden en que las actuaciones del Presidente y su combo restringen, limitan y cercenan derechos que fueron progresivamente alcanzados.



Los ojos del mundo están vigilantes de cuanto ocurre en el país y sus instituciones, sobre todo en reserva y preservación del sistema democrático de la región más antiguo. Hemos asistido al Vaticano, donde se ha escuchado la alta preocupación por los sucesos en Venezuela. El Parlamento Europeo ha señalado la preocupación de lo poco democrático que resulta la actuación del Gobierno. Asimismo, en la reunión de cancilleres de la Organización de Estados Americanos vemos que hay un consenso en condenar la forma como ha sido presentada la ANC por ser excluyente y alejarse de los principios fundamentales de la democracia.



La mayoría de los venezolanos hemos dado con la patraña montada por unos pocos que desde el poder han pretendido romper con la disposición fundamental de la alternabilidad. Las mafias de corrupción han sumergido al país en la peor crisis económica y social de nuestros tiempos. Justifican sus actuaciones en el nombre del pueblo, pero solo lo hacen para amasar fortunas.



La única manera posible de frenar esta locura que nos lanza a todos por un barranco y perder todos nuestros derechos, nuestras libertades, nuestra democracia y nuestro país, es saliendo todos a la calle y alzar nuestra protesta pacífica para detener este atropello.