lunes, 27 de abril de 2020

EL SISTEMA DE SALUD VENEZOLANO EN CRISIS

26 de Abril de 2020


La corrupción es uno de los mayores males que afrontan los países, porque devastan las instituciones públicas, malgasta los fondos del Estado y termina por desmejorar la calidad de vida de los ciudadanos. Lamentablemente en Venezuela, durante las dos décadas de chavismo, hemos sido víctimas del descarado aumento de esta injusticia a niveles nunca antes vistos, al punto que el deterioro de todo el país se hace evidente en la fuerte crisis que vivimos a diario.

Nuestro sistema de salud también ha sido devastado por la mala administración del régimen y la corrupción que su modelo promueve. Hoy los hospitales ni siquiera tienen los insumos básicos necesarios para atender a los venezolanos, por lo que los doctores le piden a los pacientes llevar sus propios insumos, pero la escasez de medicinas y productos médicos es tan alta que muchos no se consiguen en el país y deben ser importados. Este es un proceso que la mayoría de venezolanos no pueden cumplir porque el salario, como consecuencia de la hiperinflación, es tan bajo que no alcanza para eso.

Así mimo, por la falta de inversión, la mayoría de las estructuras de los hospitales están deterioradas y casi en el abandono. Sin duda su estado es mucho peor al que tenían antes de 1999. Además, el régimen que tanto afirma que ha construido grandes centros de atención médica y hospitales, no ha dejado más que un montón de obras inconclusas, que funcionan a medias o nunca se inauguraron, porque el dinero para su desarrollo terminó en los bolsillos de los allegados del régimen. Por culpa del chavismo, curarse y gozar de buena salud es un privilegio, cuando nuestra Constitución establece que es un derecho que todos debemos gozar.

Tuvieron el boom petrolero más alto de la historia, pero desperdiciaron y robaron ese dinero. No lo invirtieron en educación, en producción ni salud. Hoy cuando enfrentamos el peligro del COVID-19, el sistema de salud venezolano está en su situación más crítica, poniendo en riesgo la salud y vida de millones, sin distinción de género, raza, estatus social, religión o ideología política. Somos más vulnerables ante la pandemia por culpa de una cúpula que se aferra al poder y que malgastó los ingresos del país.


De esta forma lo que Venezuela necesita es un cambio político real, que proponga un modelo que si tome en cuenta los problemas del pueblo. La salud es un derecho de todos los venezolanos y debemos recuperarlo. Reconstruir nuestro sistema de salud es una de las principales metas que tenemos y debemos cumplir. Solo así podremos lograr que Venezuela vuelva a ser un país que responda a las necesidades de la población y garantice calidad de vida para todos. 

viernes, 17 de abril de 2020

LA PANDEMIA PROFUNDIZA NUESTRA CRISIS

17 de Abril de 2020

Los expertos pronostican que la economía mundial experimente su mayor debacle en más de 100 años, como consecuencia de los efectos negativos del Coronavirus. Sin embargo, Venezuela es un país mucho más vulnerable a la pandemia, debido a la crisis que padecemos diariamente. El modelo fracasado del régimen devastó nuestro aparato productivo y endeudó al país, ocasionando una recesión que se ha extendido por más de 7 años y la inflación más alta del mundo.
Lamentablemente, el Coronavirus llegó a Venezuela en esta trágica situación, donde millones afrontan innumerables dificultades y penurias, porque el sueldo no les alcanza para subsistir y los servicios básicos fallan constantemente. El venezolano promedio debe exponerse ante el virus día tras día para generar ingresos con trabajo informal y así sobrevivir, porque el sueldo mínimo apenas son 2$. Además, la población tiene que hacer grandes esfuerzos para solventar su carencia de servicios, porque no tienen acceso regular al agua, gas, electricidad ni internet. 

Sumado a todo eso y a pesar de que somos un Estado petrolero, sufrimos también escasez de gasolina. PDVSA está quebrada, endeudada y con su motor productivo destruido luego de dos décadas de chavismo. Es triste que los venezolanos deban hacer interminables colas para poder obtener combustible y muchas veces son víctimas de la corrupción y matraqueo en las colas. Esto afecta también a los productores, ya que se les dificulta adquirir materia prima para producir y están perdiendo sus cosechas por la falta de gasolina. Así, aumenta la escasez de alimentos y bienes por falta de transporte y caída en la producción, aumentando aún más las dificultades que vive el pueblo.

Hoy corremos el riesgo de que los problemas del país aumenten de gran manera por la pandemia. El FMI pronosticó una contracción del 10% de la economía venezolana a principios de año, pero con la emergencia actual es probable que llegue al alarmante 20%. Por su parte, el régimen demuestra no preocuparse por la miseria que han sumergido a los venezolanos, y mientras habla en televisión de programas extranjeros online, millones no tienen acceso a electricidad ni a internet. Es obvio que las medidas impuestas por el chavismo no se adaptan a la realidad del país y solo exponen su constante autoritarismo.


Venezuela necesita de verdaderas soluciones que si sean acordes a la crisis que vivimos y la amenaza del Coronavirus. El país requiere de Instituciones fuertes e independientes, que respeten la Constitución y trabajen en pro de los venezolanos. Contar con una institucionalidad democrática es vital para el desarrollo de la sociedad y solo asi podremos diseñar los mecanismos que son cruciales para minimizar los daños de la pandemia y que puedan atender la crisis, para dar fin al sufrimiento del pueblo.

sábado, 11 de abril de 2020

LA EDUCACIÓN VENEZOLANA DURANTE EL CORONAVIRUS

11 de Abril de 2020


En la actualidad, la humanidad entiende que la educación es un pilar fundamental en el desarrollo del ser humano. Gracias a ella, las personas adquieren las herramientas necesarias para lograr su crecimiento y aportar lo necesario para el desarrollo de la sociedad donde se desenvuelve. Así, se entiende el porqué la educación de calidad desde la niñez es tan importante y resulta un derecho fundamental para todas las personas.

Sin embargo, la fuerte crisis que experimenta Venezuela ha golpeado de gran manera nuestro sistema educativo. La deserción escolar se encuentra en la alarmante cifra de 78% e incluso, al menos 65% de los estudiantes matriculados no asisten con regularidad a clase (Fundaredes). Así mismo, más de 300 mil maestros y profesores han abandonado las aulas en búsqueda de otros trabajos (Fundaredes), porque el salario de los docentes es tan bajo que no cubre las necesidades básicas. Todo esto ha perjudicado terriblemente a millones de niños y jóvenes venezolanos y la educación que reciben.

El coronavirus ha profundizado las fallas que 21 años de chavismo han dejado en la educación venezolana. Ahora, el régimen espera que el año escolar finalice con actividades desde el hogar a través del uso de herramientas digitales, sin embargo, esta medida no es más que una irresponsabilidad, ya que ignora por completo la situación del país y las dificultades que afrontan diariamente los venezolanos como consecuencia de la mala calidad de los servicios básicos.

Debido a la recesión económica y la hiperinflación, muchos estudiantes no tienen acceso a los dispositivos electrónicos necesarios para continuar el año escolar  en sus hogares. Así mismo, la mayoría de los estados de Venezuela sufren apagones diarios que pueden durar varias horas y hasta días. Nada más desde el pasado 18 de marzo las fallas eléctricas han empeorado un 94,55% (Encuesta nacional sobre el impacto de Covid-19 en Venezuela). Lo mismo ocurre con el internet, que se señala como el más lento de la región y presenta fallas diarias en todos los estados, habiendo incluso localidades donde no hay internet desde hace meses o incluso años.

Las medidas irresponsables del régimen también afectan a los más pequeños. Están comprometiendo la educación de millones de niños y jóvenes venezolanos. No les importa que la juventud se forme y aspire a un mejor futuro para Venezuela. Demuestran nuevamente que no tienen la capacidad ni disposición de solucionar los problemas que aquejan al país y sus malas políticas en esta pandemia afectan negativamente al pueblo.   


La emergencia del Coronavirus requiere de verdaderas soluciones que sean acordes a la magnitud de la amenaza y que tenga en cuenta la situación de crisis del país y el sufrimiento de los venezolanos. Se deben buscar las herramientas para que la educación de los más jóvenes no se vea afectada y estos puedan contar con un aprendizaje de calidad y que les permita un mejor futuro. Es momento de tener empatía y tomar las decisiones políticas acertadas para poder superar esta dificultad y ayudar a las personas más vulnerables. Solo organizados y con madurez política saldremos adelante. 

INSTITUCIONES QUE VENEZUELA NECESITA ANTE LA PANDEMIA

6 de Abril de 2020

Las instituciones de un país son los entes encargados de dar solución a las problemáticas que atraviesa la sociedad y que afectan a los ciudadanos. Así, las instituciones sólidas son aquellas que, a través del respeto de la Constitución y trabajando en pro de la ciudadanía, logran garantizar una buena calidad de vida para todos. Estas deben ser además independientes, es decir, que su accionar no dependa de intereses políticos particulares, sino de buscar el bien común para el avance de la sociedad.

En Venezuela, la pandemia del Coronavirus ha llegado en el momento más terrible de nuestra historia. Durante 21 años el chavismo se dio la tarea de atacar las instituciones del país, adueñándose de ellas y dañando la institucionalidad del Estado. Esto nos llevó a padecer una terrible crisis humanitaria compleja, donde la economía nacional lleva 7 años en recesión, los servicios básicos presentan graves fallas, el sueldo es insuficiente para los gastos diarios por la hiperinflación y millones de venezolanos han migrado a otros países en búsqueda de oportunidades.

Esta crisis ha dejado a los venezolanos en un estado de gravedad vulnerabilidad ante la amenaza del Coronavirus, porque no contamos con las instituciones sólidas e independientes necesarias para hacer frente a esta emergencia que nos afecta a todos. Lamentablemente los mecanismos que tenemos en la actualidad son insuficientes para evitar y frenar efectivamente la propagación de la enfermedad. Esto se evidencia en la incapacidad de las medidas adoptadas por el régimen para evitar el contagio del virus, que no están apegadas a la realidad país, ni resguardan la integridad del pueblo. Además, han continuado con su posición de censura y persecución a quienes piensan diferente, generando aún mayor desconfianza entre la población.

Ante la amenaza del Coronavirus la respuesta no puede ser más de lo mismo. Esta emergencia no se soluciona con más autoritarismo ni decisiones que ignoren los problemas del país. Más que nunca queda en evidencia que en Venezuela es indispensable contar con institucionalidad, que sea responsable y se preocupe por los venezolanos. Necesitamos instituciones que tomen medidas acordes a la crisis y protejan a las personas más vulnerables.


Hoy las vidas y salud de millones de venezolanos están en riesgo. Este es el tiempo de actuar correctamente. Por eso, se deben tomar decisiones sensatas y con responsabilidad, que estén en consonancia con la realidad del país. Debemos tener la madurez política para comprender que la prioridad es la protección de la  población de la pandemia y los daños que pueda causar. Solo así lograremos superar esta emergencia y salir adelante.  

EL CORONAVIRUS EXPONE NUESTRA CRISIS

3 de Abril de 2020


La pandemia del Coronavirus es una amenaza a la salud de todas las personas del planeta, sin distinción de género, raza, estatus social, ideología o nacionalidad. Más de 430.000 personas se han infectado con la enfermedad y más de 19.000 han fallecido. Hasta el momento, por la inexistencia de una vacuna, la única forma para frenar la expansión del virus es mediante el aislamiento social, es decir, quedarse en casa y solo salir en caso de ser extremadamente necesario.

Por su parte, el virus llegó a Venezuela en un momento ya de por si crítico en nuestra historia. Debido a un modelo fracasado, impuesto por la fuerza, el 2020 es nuestro séptimo año en recesión, con la inflación más alta del mundo, además de una crisis humanitaria compleja, siendo la mayor catástrofe que ha padecido el país. Esto ha disminuido la calidad de vida de los venezolanos y ha hecho del país un territorio mucho más sensible a la amenaza del Coronavirus

El régimen espera que se cumpla la cuarentena y el resto de medidas para evitar el contagio del virus, pero esto dista mucho de estar apegado a la realidad del ciudadano promedio. Para poder quedarse en casa, las personas necesitan servicios básicos que funcionen. Sin embargo, por culpa de las equivocadas decisiones del chavismo, los servicios básicos están en pésimas condiciones y funcionan de manera precaria. Al no contar con servicios que funcionen, como el agua, la electricidad y gas, muchas personas deben salir a la calle para resolver dichas carencias, exponiéndose al virus.

De igual manera ocurre con la amplia mayoría de venezolanos que viven de los ingresos del trabajo informal y tienen que vivir del día a día. Ellos no pueden darse el lujo de esperar en casa todo el tiempo que sea necesario para superar la pandemia, por lo que la necesidad los impulsa a continuar con sus trabajos y arriesgar su salud. Esta es la población más vulnerable ante la pandemia, aquella, que por el régimen y sus 21 años de corrupción y malas políticas, padecen ante las adversidades y la crisis.


En este escenario, debemos tomar las acciones correctas para proteger a los venezolanos de esta emergencia y la crisis humanitaria. Es momento para encontrar soluciones que amortigüen los daños que pueda causar la enfermedad y que si se adecúen a la realidad que atraviesa el país. La salud y el futuro de millones dependen de que tengamos la fortaleza y sensatez política para saber responder a la pandemia y así poder superar esta amenaza que no entiende de tintes políticos. La unidad y organización son los pilares en los que debemos apoyarnos. ¡Juntos vamos a lograr vencer esta emergencia! 

LA PREVENCION DEL CORONAVIRUS DEPENDE DE TODOS ¡QUEDATE EN TU CASA!

23 de Marzo de 2010

La aparición del Coronavirus representa una amenaza para todo el planeta, a tal punto que la Organización Mundial de la Salud lo declaró una pandemia, con más de 200mil afectados. La llegada de esta terrible enfermedad a nuestro país significa una grave emergencia nacional, por su fácil propagación y tasa de mortalidad, además del crítico estado de crisis humanitaria compleja que atravesamos desde hace varios años.

Tenemos un sistema de salud abandonado y ahora es muy vulnerable ante la pandemia actual. Así, el peligro que enfrenta Venezuela por el Coronavirus es mucho mayor que en los demás países, por la debilidad en la que se encuentra nuestro sistema hospitalario y por no contar con los insumos médicos necesarios. El virus amenaza la salud y vida de millones de venezolanos, sin importar su ideología, género, religión o condición social.

Ante este peligro, es el momento de demostrar lo valioso que podemos ser en tiempos de emergencia. Es el momento de la solidaridad, es el momento de trabajar todos en la misma dirección para que podamos abordar con inmediatez la emergencia que genera el virus. En este momento es necesario el esfuerzo de todos nosotros, unificar intenciones y pedir la colaboración internacional para abastecer nuestros hospitales. Debemos unificar nuestras fuerzas y energías en pro de Venezuela. Lo más importante hoy es el bienestar del país y de todos los venezolanos.

Desde la sociedad civil también podemos tomar acciones. Llamar a la responsabilidad y conciencia también es tarea de todos. Mantenernos informados sobre esta enfermedad, con fuentes confiables y reales, como la Organización Mundial de la Salud, para saber cómo prevenir y que hacer en caso de contraer el virus. Debemos ejercer una ciudadanía responsable y entender que la mejor forma de prevención comienza desde nuestras casas, con el distanciamiento social. A pesar de los peligros que representa esta pandemia, no caigamos en la desesperación ni seamos víctimas de la desinformación.


Este es el momento de la solidaridad entre los venezolanos, demostremos de que estamos hechos. Es vital tomar precauciones y cuidarnos. Nuestra salud y la de nuestros seres queridos es lo primordial. Debemos estar a la altura de las circunstancias y cada quien desde su trinchera alzar la voz con un mismo fin. Aumentemos los cuidados, informémonos, seamos prudentes y no caigamos en desespero. En este momento Venezuela nos necesita en calma.  ¡Con el esfuerzo de todos saldremos adelante!


INSTITUCIONES SOLIDAS PARA BENEFICIO DE LOS VENEZOLANOS

16 de Marzo de 2020



Las instituciones públicas tienen como principal función servir al desarrollo de la sociedad. Su objetivo es trabajar en favor de los ciudadanos, para solventar los problemas sociales, mejorar las condiciones de vida de todos y fomentar la construcción de un ambiente más humano y justo. Su accionar es clave para que el pueblo pueda ejercer la soberanía, a través del voto en elecciones confiables y legítimas y así decidir su futuro. Además, son ellas las encargadas de crear un ambiente sano y en equilibrio para el desarrollo económico y el funcionamiento adecuado de los servicios básicos.

Sin embargo, en Venezuela hemos perdido nuestra institucionalidad como consecuencia de 21 años de chavismo. Hoy solo la Asamblea Nacional continúa trabajando por el beneficio de los venezolanos y para dar fin al sufrimiento que padecen. La actual crisis humanitaria compleja que sufren los venezolanos es resultado de esta carencia de institucionalidad, al igual que la hiperinflación y el pésimo estado de los servicios. Esto ha causado un gran daño en la calidad de vida de millones y ocasionado mucho sufrimiento.

El cambio que queremos para el país requiere necesariamente de contar con instituciones que en verdad funcionen para los venezolanos. Venezuela necesita funcionarios públicos que si trabajen en beneficio del pueblo y no para enriquecer sus bolsillos. Por ese motivo, hemos trabajado arduamente para la renovación de las instituciones, como el CNE y el TSJ, respetando siempre lo expresado en la Constitución. Necesitamos una institucionalidad fuerte, que pueda aportar soluciones a los problemas de Venezuela y cree estabilidad para todos.

Contar con instituciones sólidas nos permitirá a los venezolanos escoger nuestro futuro en unas elecciones libres, donde se respete la voluntad del pueblo y la Constitución. También, nos dará la certeza de que no estamos desamparados, ya que podremos recurrir a ellas cuando se cometan injusticias. Además, instituciones fuertes podrán dar fin a la crisis de servicios como el agua, gas, electricidad y transporte, fortalecerá al sistema de salud y educativo para el disfrute de todos. De esa forma los ciudadanos recuperaremos nuestra libertad y  nuestros derechos serán respetados nuevamente. Recuperar las instituciones es vivir con mejores oportunidades y en un ambiente de sana convivencia.


Los venezolanos queremos que nuestro país sea nuevamente una tierra ejemplo para la región, con una democracia estable, buenos servicios públicos, una economía en crecimiento y estabilidad social. Por eso seguimos trabajando en el cambio que necesitamos, luchando en cada espacio y alzando siempre nuestra voz contra las injusticias. Pronto contaremos con instituciones fuertes que sirvan en favor de todos. Unidos lograremos nuestra meta.