sábado, 11 de abril de 2020

UNA VENEZUELA PROSPERA Y DE OPORTUNIDADES

4 de Octubre de 2019

Es triste admitir que Venezuela pasó de ser un modelo democrático ejemplar para el resto del continente y con una de las mejores economías de la región, a ser un país gobernado por corruptos que han secuestrado todos los poderes.

Ahora nosotros sufrimos a manos de un régimen que ha destruido las instituciones democráticas, con una economía que atraviesa su sexto año en recesión, afrontando una terrible hiperinflación y con millones de venezolanos padeciendo una emergencia humanitaria compleja.

Hoy, gracias a nuestros esfuerzos y trabajo en unidad, hemos logrado que los gobiernos democráticos del mundo se solidaricen con los venezolanos y apoyen nuestra ruta. Ante nuestras constantes denuncias en todos los espacios internacionales, la Alta Comisionada, Michelle Bachelet, visitó el país y evidenció al mundo las sistemáticas violaciones de Derechos Humanos que produce el régimen a quienes piensan distinto. Por su parte, el Consejo de Derechos Humanos de la ONU aprobó, la semana pasada, el envío  de una Comisión para supervisar la situación en el país, lo que permitirá que aumenten las denuncias y presiones internacionales contra el régimen.

Asimismo, durante el periodo de sesiones de la Asamblea General de la ONU nuestros aliados, el Grupo de Lima, Estados Unidos y la Unión Europea, celebraron reuniones donde se abordó la problemática en Venezuela y el rumbo conjunto que debemos tomar para su solución. Además, cuando Delcy Rodríguez tomó su turno de palabra, los representantes de gobiernos democráticos abandonaron el recinto, demostrando que el régimen se queda sin aliados. Por ese motivo Maduro no fue a la ONU, sabe que el mundo no cree sus mentiras.

Cada vez más aislados y sin una ruta clara, los usurpadores se muestran asustados y confundidos. Han ido error tras error, el fracaso de la ilegítima Asamblea Nacional Constituyente los obligó a volver a la verdadera y constitucional Asamblea Nacional, que sí fue electa por el pueblo. Nadie aceptó el fraude del 20 de mayo, mucho menos el falso diálogo que ahora tratan de fingir con partidos sin representación.

Se nota cómo su desespero crece porque no puede eludir lo inevitable. Creyeron que siempre contarían con el apoyo del pueblo, pero éste se cansó de la escasez, la represión y el hambre. No toleramos más estas injusticias mientras los usurpadores se llenan los bolsillos.

Los venezolanos estamos cansados de escuchar sus mentiras y excusas. No existe una guerra económica, las sanciones no han causado la crisis humanitaria y las fallas en los servicios no son consecuencia de ataques extranjeros. Los males de los venezolanos tienen como responsable a Nicolás Maduro.

Por esto, no debemos olvidar los grandes avances que hemos alcanzado en nuestra lucha. Hoy más que nunca somos una clara mayoría que trabaja unida, con una ruta definida apoyada por las democracias del mundo y que exige un cambio de modelo, para que Venezuela vuelva a ser un país democrático,  próspero y ejemplar para el resto de la región.


LUCHAMOS POR EL CAMINO DEMOCRATICO EN VENEZUELA

27 de Septiembre de 2019

La historia nos ha demostrado que, en un proceso verdaderamente democrático, la  soberanía del Estado reside intransferiblemente en el pueblo, quien mediante el sufragio, escoge periódicamente a sus gobernantes y representantes. Estos a su vez, son solo servidores públicos, con la obligación de brindar soluciones a los problemas del país y respetar el Estado de Derecho. Todo esto, con la intención de alcanzar el mayor desarrollo posible de la sociedad y de los ciudadanos.

Es en democracia donde la separación de poderes tiene vital importancia para evitar injusticias y atropellos contra un sector de la población y mantener así el orden constitucional. De esa forma, se logra que todos los ciudadanos gocen de plena igualdad de derechos y deberes, además del respeto a sus libertades individuales fundamentales.

Así, el parlamento como institución democrática del Estado, tiene un deber mayor a solo legislar. Es su responsabilidad supervisar y velar por el funcionamiento de los demás Poderes Públicos, como también trabajar para dar respuesta efectiva a las problemáticas que afectan a la población, en beneficio de todos, en el marco de la legalidad y apegada a lo que expresa la Constitución.

En nuestro país, los diputados que asumimos la Asamblea Nacional gracias al voto de millones de venezolanos, hemos trabajado todos estos años, arduamente y sin descanso, para que Venezuela retome el camino democrático y de libertades para todos. No ha sido fácil, pero sabemos que solo con el regreso de la democracia se puede dar fin a la crisis que atraviesa el país y hacer de Venezuela nuevamente un país de oportunidades y desarrollo.

La reincorporación de los diputados del PSUV a la Asamblea Nacional demuestra que reconocen al parlamento como institución legítima, porque fue electa de manera contundente por los venezolanos. Se dieron cuenta de que retirarse fue un error. Esto no es ninguna casualidad, es el resultado de todo el trabajo que hemos realizado con el apoyo del pueblo y nuestros aliados internacionales.

No debemos olvidar que estamos más fortalecidos que nunca, mientras que el régimen está cada vez más presionado y aislado. Ahora les toca asumir que el camino que han tomado solo ha agravado la crisis y el sufrimiento de millones. Deben admitir lo que ya conocen, que solo nuestra ruta es capaz de lograr un mejor país. Quienes quieran trabajar por la reconstrucción del país serán bienvenidos, siempre que entiendan que se debe respetar la Constitución.

Este pueblo clama por un cambio de modelo, apegado al Estado de Derecho, de libertades y derechos para todos, donde se celebren elecciones libres para poder elegir nuestro futuro.


NUESTRA LUCHA ES CONTRA LA DICTADURA

20 de Septiembre de 2019

Ante la propuesta que llevamos los representantes de la delegación en la negociación con la mediación de Noruega, en el formato de barbados, para solucionar los problemas del país, la reacción del régimen fue desconocer la propuesta, pararse de la mesa y fingir un diálogo con supuestos sectores de la oposición, que no tienen ningún tipo de legitimidad ni apoyo de los venezolanos.

Esta acción es parte del mismo guión que utilizaron el 20 de mayo del 2018, cuando arreglaron unas elecciones ilegitimas, con supuestos sectores de la oposición, que solo se ajustó al discurso e intereses del régimen. Demuestran una vez más que no les interesa encontrar soluciones a los problemas que afronta el país y que padecen millones de venezolanos.

El régimen toma esas medidas porque no puede darle la cara a la realidad del país con una verdadera oposición, esa que se ha fortalecido todos estos años. Saben que nuestra ruta sí puede brindar soluciones a los venezolanos y por eso, cuando se sintieron acorralados, huyeron de la mesa.

Por si fuera poco, anunciaron la reincorporación del PSUV a la Asamblea Nacional, a pesar del invento inconstitucional del desacato. Con esto reconocen la legitimidad de la única institución democráticamente electa que aún persiste en Venezuela y las decisiones que ha tomado.

No vamos a caer en los engaños del régimen que finge un diálogo con una minoría que no es representativa y violenta la Constitución. Nadie cree sus farsas porque en 20 años solo han mentido y causado la peor crisis de nuestra historia.

Por nuestra parte, siempre hemos sido respetuosos de la Constitución. En ella están expresados los pasos y condiciones para realizar unas elecciones verdaderamente libres y justas. Nosotros estamos comprometidos con esto, porque sabemos que solo así el país podrá encaminarse en la vía de la prosperidad.

Los venezolanos sabemos que en la actualidad las instituciones del Estado no están aptas para un proceso democrático. Para unas elecciones libres hay que renovar  la directiva del CNE, pero eso, por sí solo, no es sufriente. También hay que renovar a los magistrados del TSJ, designar el Poder Ciudadano como se debe, dejar sin efecto a la fraudulenta Asamblea Nacional Constituyente, eliminar la censura contra medios de comunicación, liberar a todos los presos políticos, quitar las inhabilitaciones y prohibir el uso de los recursos del Estado como medio de chantaje.

Esta lista de condiciones imprescindibles para tener unas elecciones en el país es respaldada por nuestros aliados, que están comprometidos con el regreso de la democracia al país. El grupo de Lima, Estados Unidos, la Unión Europea y el reino de Noruega coinciden en que solo bajo un contexto apegado al Estado de Derecho se pueden realizar las elecciones que tanto necesitamos.  
Los venezolanos queremos y exigimos poder elegir nuestro futuro, sin miedo a ser perseguidos o encarcelados por pensar distinto. Por eso vamos a continuar trabajando sin descanso hasta lograr nuestra meta.







EL MUNDO NOS ACOMPAÑA EN NUESTRA LUCHA

2 de Septiembre de 2019

En tan solo 19 años un régimen criminal, corrupto e irresponsable acabó con las riquezas del país, causando la mayor crisis de la región y dejando a millones en la pobreza y el sufrimiento. Hoy, cuando los venezolanos queremos un cambio y lograr una Venezuela llena de oportunidades para todos, el régimen se niega a dejar el poder y hunden cada vez más al país.

Desde la Asamblea Nacional hemos trabajado sin descanso para sacar a Maduro del poder y dar fin al sufrimiento de los venezolanos. No ha sido una tarea fácil, porque el régimen usa el miedo y la violencia como mecanismo de coerción, pero ante cada nueva amenaza y represión, hemos demostrado que nuestro deseo de un cambio es mayor y no nos dejaremos intimidar. Nuestra responsabilidad es para con los venezolanos, que confían en nosotros y en la ruta que trazamos.

Por tal motivo, es importante que siempre resaltemos los logros que alcanzamos juntos, gracias a la lucha constante y el apoyo del pueblo. Hoy más que nunca los gobiernos democráticos del mundo reconocen y respaldan nuestra lucha. El trabajo conjunto con nuestros aliados internacionales causa temor en quienes se aferran al poder, porque las sanciones afecta sus bolsillos y se ven cada vez más aislados, sin respaldo.

El informe de la Alta Comisionada para los Derechos Humanos, Michelle Bachelet, y sus declaraciones sobre la situación que vive el país, ha hecho que los gobiernos y pueblos sepan, sin ninguna duda, que el régimen es el único responsable de la crisis humanitaria que atraviesa Venezuela. Ante de las recomendaciones de la Alta Comisionada, ellos se niegan a escuchar y siguen tratando de ocultar el desastre que causaron, pero ya nadie les cree.

La emergencia humanitaria compleja, detenciones arbitrarias, tratos inhumanos, quebrantamiento de la democracia, las instituciones del Estado, la censura contra los medios de comunicación y la vulneración del derecho de expresión y manifestación de la población, son totalmente inadmisibles y no dejaremos de denunciar esos crímenes ante la comunidad internacional.


El respaldo de las democracias del mundo simboliza que vamos por buen camino, unidos y organizados, sin dejar de exigir el cambio que necesitamos. Vamos a continuar ocupando todos los espacios que sean necesarios para cumplir nuestra meta. La aprobación del TIAR, las denuncias ante las organizaciones internacionales por violaciones a los Derechos Humanos y el trabajo conjunto con nuestros aliados, debe ser acompañado con la lucha en la calle y la protesta organizada. No nos vamos a rendir. Nuestro deber es acabar con el sufrimiento de los venezolanos y reconstruir el país.

SOBERANIA PARA VENEZUELA

5 de Septiembre de 2019

Nadie puede alegrarse porque un grupo minoritario destruya lo que tanto ha costado construir, a fuerza de trabajo y confianza, tal como sucedió la semana pasada en nuestro país hermano; cuando disidentes irregulares, anunciaron sin reparo el retiro al proceso de paz que se adelanta en Colombia, para retomar el camino de las armas y la violencia.

El resguardo de la soberanía, del territorio nacional como una institución, debe ser prioridad para nuestros soldados de la Fuerza Armada Nacional. Cuestión de honor para ellos debería ser, velar porque ninguno de estos delincuentes se haga de nuestro espacio para apertrecharse y colaborar en el fracaso del proceso de paz en Colombia; así como, para perjudicar a nuestra gente.

Durante años hemos trabajado sin descanso para rescatar la democracia de Venezuela, para volver a hacer de nuestro país una nación de oportunidades y progreso para nuestros jóvenes y niños. Por lo que, no podemos permitir que un grupo de irregulares use nuestro territorio para causar pánico dentro y fuera de Venezuela.
De acuerdo a lo establecido en nuestra constitución nacional, la soberanía reside en el pueblo; desde que estábamos en la universidad nos hemos destacado por ser una generación que toma todos los espacios y oportunidades posibles para luchar por el rescate de la democracia. Hemos batallado en todos los espacios que se nos han presentado: en las calles, las universidades y desde las instituciones, para acabar con el sufrimiento de los venezolanos.

Hoy desde la Asamblea Nacional, día a día, demostramos que hemos sellado un compromiso con el país y nuestra gente, seguiremos luchando hasta hacer de la soberanía un ejercicio diario que resida en cada uno de nosotros. Somos un país que pide a gritos cambio y salir de este régimen que nos ha hundido en la peor emergencia humanitaria de la historia de la región.

Debemos devolverles a los venezolanos su soberanía de poder elegir libremente. La salida del régimen tiene que pasar por una solución no violenta, constitucional y legítima. Los venezolanos tenemos que hacer uso a nuestro derecho a elegir libremente, a través de la organización, movilización y participación de todos los venezolanos, de esa inmensa mayoría que ha demostrado su voluntad de cambio y que está dispuesta a trabajar unida para lograrlo.

Hay quienes intentan poner trabas al proceso, como pasó cuando el régimen en un ataque de malcriadez se levantó de la mesa de negociación, porque las sanciones les tocaron los bolsillos a los usurpadores. Intentan engañar a los venezolanos, diciéndoles que las sanciones afectan al pueblo; el peor castigo para Venezuela es que Maduro siga en el poder. Por eso, seguiremos elevando la presión a nivel nacional e internacional, avanzaremos en nuestra ruta con el pueblo en la calle.

Nuestro objetivo es acabar con el sufrimiento de los venezolanos, por eso trazamos esta ruta que incluye la negociación como mecanismo de resolución del conflicto, pero no es lo único que haremos. Aquí no nos vamos a quedar de brazos cruzados. Seguiremos avanzando y ganando terreno hacia la libertad, la democracia, la institucionalidad y la soberanía. ¡Seguimos porque sí podemos!


JUNTOS PODEMOS LOGRARLO

29 de Agosto de 2019

Razones para que un país atraviese una Crisis Humanitaria: desastres naturales y/o conflictos de guerras; sin embargo, Venezuela en pleno 2019, sin haber pasado por ninguno de estos dos escenarios, se enfrenta a la peor Emergencia Humanitaria Compleja de la región producto de las malas políticas públicas ejecutadas por la administración de Nicolás Maduro, que se traducen en corrupción.

Más de 4 millones de venezolanos han tomado la decisión de dejar a sus familias, amigos, trabajos y casas para desplazarse hacia las fronteras y buscar nuevas oportunidades que le brinden un futuro mejor en otras tierras. Nuestro futuro ha tomado la decisión de emigrar. Mientras tanto Maduro en su intento desesperado de perpetuarse en el poder, mantiene al borde de la pobreza extrema a más de la mitad de la población. No ofrece soluciones a los problemas de los venezolanos, nos ahoga en politiquería barata y en las deficiencias de un modelo económico que fracasó, haciéndonos incapaces de satisfacer nuestras necesidades sanitarias. El progreso de Venezuela no será posible mientras Maduro se mantenga en el poder.

Se trata de una emergencia humanitaria compleja producto de la negligencia y la corrupción de un régimen que durante 20 años ha intentado someternos a las improvisaciones de su inestabilidad política. Esta emergencia que hoy vivimos tiene un único responsable, y ese es, Nicolás Maduro.

Las cifras rojas de nuestro sistema de salud, solo por mencionar uno de los problemas que hoy aquejan a los venezolanos, son realmente alarmantes. De acuerdo a datos de la ONG Prepara Familia, en el año 2019 han fallecido al menos 16 niños en el Hospital J.M de los Ríos. En Caracas el único hospital que se ha construido en 20 años fue el Cardiológico Infantil. Tenemos una red de salud que tiene cerca de 50 años; la Federación Médica Venezolana ha denunciado que los hospitales públicos abarcan sólo 40% de la demanda médica quirúrgica del país.

Por su parte, la Federación Farmacéutica Venezolana ha expresado su preocupación porque el 80% de la distribución de medicinas e insumos a nivel nacional presentan fallas. Informes de la Organización Mundial de la Salud reflejan que Venezuela tiene los ciclos epidemiológicos de dengue más graves de los últimos 30 años en la región. Ante toda esta grave situación que deja a la vista del mundo entero la Emergencia Humanitaria Compleja por la que estamos atravesando, desde la Asamblea Nacional logramos establecer un mecanismo de cooperación para el ingreso de la Ayuda Humanitaria a través de la Federación Internacional de la Cruz Roja y el Comité Internacional de la Cruz Roja, para brindarles una solución a los venezolanos y acabar con esta pesadilla.

Ya no lo pueden ocultar, hay evidencia de la ineficiencia e ineptitud de esta administración que se ha robado y ha dilapidado los fondos públicos del Estado. Estamos frente a un régimen que actúa desde la mentira y la corrupción que no se preocupa por los venezolanos. Ese es el origen de todo este desastre que hoy estamos padeciendo.


Lo hemos dicho, nuestro compromiso es acabar con el sufrimiento de los venezolanos, esa es la lucha que hoy nos mueve. Salir de este régimen que acaba con nuestras oportunidades. Debemos seguir organizándonos, reforzar nuestra unidad y movilizarnos en cada estado, ciudad y municipio de nuestro país. Hacer que nuestro mensaje llegue a cada rincón de Venezuela porque ninguna solución será posible si no estamos unidos y movilizados; solo a través del cese de usurpación, el gobierno de transición y unas elecciones verdaderamente libres vamos a rescatar nuestra libertad y construir entre todos ese país de oportunidades que todos deseamos. Juntos podemos y lo vamos a lograr. 

FUERZAS PARA GANAR

23 de Agosto de 2019

Durante años hemos trabajado arduamente con un único objetivo: sacar a Nicolás Maduro del poder y así acabar con el sufrimiento de los venezolanos. Hemos luchado en todos los terrenos, desde la Asamblea Nacional, en las instituciones y universidades, desde los partidos y muy especialmente desde las calles de nuestro país.

Esta lucha nos ha dejado muchos logros, nos ha tocado también afrontar momentos difíciles como el secuestro y encarcelamiento de nuestros amigos y compañeros; así como, la muerte de cientos de venezolanos que se atrevieron a alzar la voz y oponerse a los usurpadores. Pensar distinto nunca ha sido un delito, aunque ellos quieran criminalizar a todo aquel que difiera de su ideología y desee un mejor país.

Gracias a nuestro pensamiento democrático e inagotable perseverancia, el mundo entero se ha solidarizado con nuestra causa. Hemos logrado el reconocimiento de más de 60 gobiernos y pueblos democráticos, que brindan todo su apoyo. Hoy está más que confirmado que,la inmensa mayoría de venezolanos no queremos a Nicolás Maduro en el poder. Queda demostrado que somos una mayoría que pide cambio y que está haciendo todo lo posible para lograrlo.

Hemos sumado voluntades y ahora estamos en una nueva fase que nos demanda un esfuerzo organizado y una unidad eficaz para lograr el objetivo. Tenemos la fuerza para vencer las adversidades y salir del régimen. Nuestro compromiso es una Venezuela pujante, productiva, sana e iluminada. Tenemos una ruta y hemos trabajado muy duro para cumplirla. Lo vamos a lograr. Juntos podemos alcanzar grandes triunfos.
No debemos dejarnos engañar con supuestas fórmulas mágicas, porque hemos comprobado que esas acciones, producto de la ansiedad, solo nos dejan como resultado a un régimen atornillado al poder. No podemos cometer errores que nos cueste todo lo que hasta ahora hemos logrado. Las improvisaciones no están permitidas, ya no estamos para cometer un error más. Nosotros actuamos con la convicción de que es la ruta correcta.

Debemos seguir elevando la presión dentro y fuera de Venezuela, avanzaremos en nuestra ruta y para eso debemos seguir con la movilización organizada del pueblo en la calle. No caer en las provocaciones y mentiras de un régimen que se sabe perdido, que ahora da patadas de ahogado intentando romper los logros de la delegación unitaria y todo lo que se ha logrado desde el Parlamento.

Toda solución debe pasar por la vía constitucional, sin violencia, contando con el apoyo de la mayoría y donde la comunidad internacional reconozca nuestros esfuerzos. Esta no es una pelea fácil y requiere organización y movilización. Tenemos que seguir despertando conciencia y sumar más voluntades a nuestra causa. La organización traerá como resultado el cese de la usurpación, el gobierno de transición y las elecciones libres.


Juntos lo podemos lograr. No podemos desmayar ni perder la esperanza. Nos han querido romper, creen que, a través del odio, la intimidación o la violencia nos pueden doblegar, pero lo cierto es que aquí estamos nosotros: sociedad civil, políticos, estudiantes y hoy comunidad internacional, dispuestos a seguir haciendo frente a toda arbitrariedad, a luchar sin descanso por nuestra democracia y libertad. Juntos lograremos el cese de usurpación, el gobierno de transición y las elecciones libres que necesita y merece Venezuela.