viernes, 25 de octubre de 2013

Una fuerza de cambio


STALIN GONZÁLEZ | Ultimas Noticias
11/10/2012

Gracias a tu participación este 7 de octubre demostramos que somos una alternativa en Caracas, hoy podemos decir que no hemos dejado de crecer.
Somos 564.312 caraqueños que soñamos con una Caracas de progreso, casi 80 mil ciudadanos más que hace dos años en las elecciones parlamentarias, ciudadanos que con creatividad, unión y esfuerzo construimos un camino que logró agrupar a más de 6 millones de venezolanos.

Parroquias emblemáticas de Caracas, como Sucre en 2010 tuvo una votación de 69.538 y en 2012 alcanzó 80.193 votos, así también en la parroquia 23 de Enero se evidenció un crecimiento, pues en 2010 obtuvimos 16.737 votos y en 2012 llegamos a 19.220; son estas cifras lo que hoy nos alienta, y nos permite levantarnos más esperanzados, porque estamos convencidos de tener un país que merece vivir sin violencia, con inclusión, en donde nos encontremos y reconozcamos, esa es la patria que cada uno sueña y lo sabemos porque recorrimos cada rincón del país.

La Venezuela del progreso debemos cimentarla desde cada lugar en el que nos encontremos construyendo ciudadanía, colocando nuestro granito de arena, haciendo las cosas bien. Perdimos una elección pero debemos seguir luchando por tener el país que nos merecemos.

Esta opción que conformamos y que se construyó desde abajo hacia arriba seguirá trabajando para alcanzar el objetivo, mejorar la calidad de vida de todos, la unidad que se ha constituido con el trabajo de todos, trascender las diferencias será lo que nos permita asimilar los resultados y continuar nuestra labor. Henrique Capriles Radonski demostró entereza, liderazgo; demostró que la derrota puede asumirse respetando al ganador, sin insultos, con humildad; sin embargo, pidió respeto para ese 45% de personas que no estamos de acuerdo con el Gobierno, ese es el ejemplo que debemos seguir, es mucho el trabajo que debemos realizar.

 Mi compromiso es acompañar a cada caraqueño en la denuncia de sus problemas, en la búsqueda de soluciones, en hacer de nuestra ciudad la Caracas del progreso.

Hay un camino y el camino es la unidad, hay una fuerza de cambio y esa son cada uno de ustedes.

Porque lo bueno está por venir…


STALIN GONZÁLEZ | Ultima Noticias
27 de  Septiembre de 2012

Los días se acortan y cada vez es menos el tiempo que nos queda de campaña, estamos en la recta final, el trabajo se ha venido haciendo con el entusiasmo propio de un discurso comprometido con el progreso y la esperanza de una mejor Venezuela.

Nos queda ahora afinar una de las labores más importantes, la formación y entrenamiento de las personas que serán los principales protagonistas el 7O, los testigos de mesas, miembros juramentados, personas que se encargarán de defender nuestro voto con la fuerza de aquellos que quieren un cambio y con la comprensión de que el cambio empieza por nosotros mismos.

El país está consciente de la importancia de estas elecciones, el mundo tiene los ojos puestos en nosotros, los venezolanos debemos tomar nuevamente el control de nuestro destino y es yendo a votar que podemos definir y cambiar el rumbo.

 Hasta ahora no ha sido un proceso fácil, el oficialismo se ha empeñado no sólo en utilizar todo el peso del Estado para realizar la campaña, sino también ha empleado mecanismos de violencia, similares a los de los últimos años que intentan impedir que el mensaje de unidad y progreso llegue a la gente, sin embargo, los mismos afectos han salido a defender nuestro legitimo derecho dar a conocer nuestros planes y proyectos.
El 7O es el día en que celebraremos el triunfo de las ideas sobre el autoritarismo, el triunfo de la democracia sobre la autocracia, el 7O todos con nuestro voto marcaremos una huella en la historia contemporánea del país. Nuestra labor no es otra sino movilizarnos y ejercer nuestro derecho, sin miedo a amenazas, no hay manera ni forma de saber por quién se vota, sacudamos el miedo porque no hay amenaza que valga.


 Las misiones se mejoraran y se convertirán en instituciones serias a las que puedan tener acceso todos los venezolanos, las viviendas se entregarán aquellas familias que tienen años en refugios, las obras que se encuentran inconclusas como el BusCaracas finalmente se terminará y brindará servicio a los caraqueños, haciendo de la inclusión una verdadera forma de trabajar y construir; en fin haremos una gestión que mejore realmente la calidad de vida de los venezolanos y que no maquille como intenta hacer este gobierno la realidad social. 

El arma de los sin razón


STALIN GONZÁLEZ | Ultima Noticias
13 de Septiembre de 2012

La violencia desatada en estos últimos días hacia los activistas y hacia las actividades del candidato de la unidad no es más que una muestra del desespero oficialista frente a una realidad que es arropadora.

El 7-O demostraremos que la política se hace de manera distinta, que en la democracia la oposición tiene su espacio y hay que respetarla, que el progreso no necesita de un color determinado y que la inclusión no puede tenerse solo como eslogan y como parte de un logo; debe practicarse.

Venezuela necesita un cambio que parta no solo de un gobierno distinto, sino de la actitud de cada uno de los ciudadanos. Es increíble que los venezolanos no podamos hacer campaña en determinados lugares, que los colectivos recurran a taparse la cara y empuñar sus pistolas para amedrentar a la gente que intenta hacer llegar el mensaje de Henrique; sin embargo, no hay pistola ni situación violenta que nos detenga, llegaremos como hemos venido repitiendo no solo a cada pueblo, a cada casa, sino a cada persona de este país para decirles que los problemas que le preocupan a nuestro candidato son los problemas que le afectan a la comunidad; que es mentira que se eliminarán las misiones, que por el contrario serán mucho más eficientes y para todos por igual; que es mentira que se privatizará todo o que no se entregarán los apartamentos que hasta ahora se han construido. Se le dará continuidad a lo que el Gobierno ha hecho bien, pero se acabará el favoritismo, la discriminación y –sobre todo– la violencia.

La Venezuela que tendremos después de la victoria será una Venezuela unida, donde la gente podrá decir sin temor alguno en qué partido milita o a qué candidato apoya, un país donde el trabajo de cada persona sea construir un mejor lugar para vivir, un espacio de encuentro donde el Gobierno sea el garante de la seguridad de cada uno y no solo de los que tienen cargos importantes.

A los amigos oficialistas les decimos que no van hacer que cambiemos de postura por más piedras que tiren y por más pistolas que saquen. La violencia siempre ha sido el arma de los que no poseen la razón, de este lado no se conseguirán más que con consignas de progreso y con la mayor voluntad para lograr vivir en paz. Y a todos aquellos que nos acompañan les decimos que estamos seguros del triunfo, y eso es gracias a ustedes. Vayamos a votar para que estas situaciones no se repitan más nunca. 

El progreso llegó a Venezuela


STALIN GONZÁLEZ | Ultimas Noticias
30 de Agosto de 2012

Casa por casa, pueblo por pueblo, no quedará ningún rincón del país sin que el candidato del progreso llegue; esta es la estrategia de nuestra campaña. Simplemente escuchar, conocer, acompañar a nuestro pueblo; nuestras prioridades son las que tiene la gente, nuestras propuestas no son etéreas, nuestras preocupaciones no son abstractas, se concretan en darle a la gente lo que necesita, y eso sólo se sabe haciendo lo que nuestro candidato y representante de un futuro con progreso está haciendo.

Henrique se ha dedicado a convertirse en los oídos que desde hace tiempo el Gobierno no tiene, se ha dedicado a buscar cuál es el sentir de un país que tiene 14 años escuchando sin ser retribuido. Es por eso que se ha dado a la tarea de entrar a cada caserío, incluso de hablar con los venezolanos que no lo apoyan, porque es así como se construye la inclusión, es a partir del otro que construimos los puentes; el mensaje ha sido claro, estamos luchando por unir a Venezuela en el progreso y no quedará un solo lugar de esta tierra sin conocer el mensaje en palabras del propio candidato.

En esta estrategia el ciudadano es parte activa de la política, es quien forja la misma y es a partir de lo que hemos recogido que podemos decir con propiedad que nuestro plan de gobierno apunta a solventar los principales problemas de la gente, incluso de los mismos oficialistas. Es con los venezolanos y para ellos que hemos construido nuestro compromiso, es con la participación de cada uno de los actores que se puede mejorar la calidad de vida del país, es con cada una de esas manos que hemos estrechado a lo largo de esta campaña con las que construiremos el futuro.

No son promesas vacías lo que Henrique ha llevado a la gente, son propuestas reales que ya han sido puestas en práctica en los lugares en los que la gente lo ha colocado, con su voto, para dirigir. No es más de lo mismo y tampoco es la respuesta electoral que se presenta como paño caliente frente a las futuras elecciones. Las soluciones que Henrique le ofrece a este pueblo son políticas planificadas que responden de manera real a los problemas. Henrique le ha devuelto la esperanza a la mayoría de los venezolanos; ya en nuestras calles, escaleras, veredas, en las plazas, se escucha Capriles Presidente. Esto implica que hay un camino, y el 7-O todos seremos protagonistas del cambio.

La Venezuela del progreso


STALIN GONZÁLEZ | Ultimas Noticias
16 de Agosto de 2012

Estamos ya a 51 días del 7 octubre, día de mucha importancia en la historia contemporánea de nuestro país; ese día nosotros elegiremos, tú elegirás, entre un viejo modelo de gobierno que tiene 14 años en el poder sin resolver de verdad los problemas de los venezolanos, 14 años prometiendo obras que nunca llegan, que sólo avanzan en vísperas de la elección para luego volver a paralizarse 6 años más, 14 años para hablar del cambio ambiental aunque no han sido capaces de recuperar el Guaire, 14 años ayudando a otros países a mejorar su movilidad cuando en el nuestro se han tardado 6 años para construir 6 kilómetros del BusCaracas.

La elección es entre esa incapacidad para gobernar el país y una propuesta de cambio que se encuentra sustentada en dos gestiones exitosas.

En esta época electoral, el candidato de esos 14 años vuelve a ofrecer lo que no ha sido capaz de realizar en su tiempo, pero esta vez asaltado por el miedo no sólo ofrece sino además amenaza, juega con el miedo de la gente a perder los derechos que han ganado, miente al decir que la opción del progreso eliminará todo lo que el Estado secuestrado por su figura ha otorgado. El discurso se vuelve repetitivo, nos hace creer que ahora sí cumplirá con lo prometido. Nos encontramos entonces con lugares comunes Metro de Caracas, autopistas, hospitales, BusCaracas, río Guaire y río Valle, siempre lo mismo; enamoramiento de campaña que siempre queda ahí.

El nuevo modelo de política, el nuevo modelo de país que queremos construir, en donde el poder es para servir y no para dominar y ser servido, poder que servirá para darle bienestar a la gente, pero sobre todo para transferirlo de forma real. La Venezuela del progreso que nos plantea Henrique es aquella en la que tú tendrás un empleo de calidad, donde tú podrás llevar el pan a la mesa, donde tú y tus hijos podrán salir a la calle sin miedo, donde tu familia podrá tener acceso a hospitales de calidad.
El 7 de octubre será el comienzo de la Venezuela alegre, donde se abrirá la oportunidad de tener un futuro con educación, un futuro con oportunidad de superarse y decidir qué quiere ser en la vida, un futuro en donde nadie te atropellará en el Metro, que no tendrás que soportar mil horas en cola, en donde no tendrás miedo de disfrutar del espacio público. El 7 de octubre tú tienes la decisión.

República, ciudad y ciudadanía


STALIN GONZÁLEZ | Ultimas Noticias
05 de Julio de 2012
Ayer celebramos 201 años de 
la Declaración de Independencia

Al hacer énfasis en la ruptura con la metrópoli se tiende a pasar a un segundo plano otro aspecto inherente, el inicio de la construcción de la República. Cuando colocamos el acento en la ruptura con la monarquía, reclamamos entonces la construcción de nuestra ciudadanía.

Decir República es decir ciudadano, lo que implica autonomía vital, igualdad y libertad. Tal día como ayer, en 1811, iniciamos entonces el camino de ruptura con la mentalidad de súbdito, con la figura del Rey y con toda la sumisión que esta relación implicaba. La construcción de esta ciudadanía, que es el gran proyecto nacional de Venezuela, es un esfuerzo que a la sociedad venezolana le ha costado mucho esfuerzo, acumulado a lo largo de estos siglos, de vaivenes, de inestabilidad, de avances y retrocesos, de momentos de liberación opacados por momentos de oscuridad y tiranía. Este ha sido el camino construido por nosotros como sociedad para diseñar nuestra versión del progreso.

La lucha por este progreso, por esta manera de ser modernos, aún continúa en plena vigencia. Festejar dos siglos de Independencia ha de ser siempre celebrar todo un camino para convertirnos, cada día, en ciudadanos, es decir, en dueños de nuestras propias vidas. ¿Cuáles son los adversarios a vencer para seguir construyendo República? La sumisión, el miedo, el conformismo, la adulación, el clientelismo, el autoritarismo, la arbitrariedad del poder; todo aquello que nos lleva a retrotraernos a la condición de súbdito, de siervo, condición que orgullosamente abandonamos acá en nuestra ciudad de Caracas, allá por los lejanos días de 1811.

Construir República, constituirnos ciudadanos, es algo que reivindica también a Caracas como urbe, como nuestro proyecto común, es compromiso cotidiano. Los que estamos comprometidos con una ciudad de progreso estamos convencidos de que es posible vivir mejor, de que los caraqueños tenemos toda la capacidad para hacer de nuestra ciudad un lugar hospitalario para disfrutar públicamente una vida digna y plena. Hacer de nuestra ciudad una urbe que reivindique nuestro carácter de ciudadanos es entonces una ruta que se articula con el proyecto democrático y republicano. ¡Porque definitivamente hay un camino!

Copp, pura retórica electoral


STALIN GONZÁLEZ |Ultimas Noticias
 21 de Junio de 2012

Como en todos los ámbitos de la Administración Pública, el gobierno espera nuevamente a que estalle una crisis para tomar acciones frente a un problema que no es nuevo, sino que llegó y agotó su tolerancia

El problema de la justicia en este país no es reciente ni se remonta al suceso de El Rodeo o de La Planta. La crisis penitenciaria arraigada en el retardo procesal –vicio que se arrastra y mantiene de la mal llamada Cuarta República– es uno de los principales factores que intervienen la situación de inseguridad en que vive el país, situación que además es reconocida por ambos sectores de la población: los que disienten del Gobierno y los que son afectos al mismo.

Hoy vuelven a hacer una reforma del Código Orgánico Procesal Penal (Copp), la sexta en 13 años de gobierno, sin entender que el problema no es la letra de la ley, el problema no se resolverá eliminando artículos o incorporando nuevos, el problema principal está en cómo se administra la justicia y la manera tan inhumana en que se encuentran los centros penitenciarios. Las cárceles se han vueltos las grandes escuelas y universidades del hampa, de la delincuencia; allí, la miseria humana se recrea y eleva a su máxima potencia. Los centros penitenciarios no son lugares que brinden formación y que le permitan al privado de libertad poder enmendar su falta, sino que se han convertido en grandes centros gerenciales de crímenes. Allí no existen las leyes que hoy se empeñan en cambiar; allí existe la ley impuesta por los más desalmados, por quienes –en complicidad con las fuerzas del Estado– se han encargado de impartir el miedo dentro de los penales y más allá de sus paredes.

Como siempre, el Gobierno atiende las formas y no el fondo, intenta aplicar correctivos a una situación desde lo superfluo y no sobre el contenido real, sin entender que las palabras publicadas en Gaceta Oficial no cambian el tráfico de armas en los penales, la venta de droga, el negocio y las mafias que existen alrededor de esa situación.

Añadido a eso, encontramos el carácter individual y personalista que le imprime el que la reforma se haya dado vía habilitante. ¿Dónde está el pueblo legislativo, dónde quedo la democracia participativa, a cuenta de qué se plantea nuevamente una reforma a la ley cuando las anteriores no se han hecho cumplir? “Retórica electoral”: así debería llamarse la ley. La situación seguirá igual mientras la impunidad y la administración discrecional de la justicia sigan gobernando este país.